Guadalupe y Calvo, Chih., 04 de marzo de 2026.- Alrededor de 150 personas se desplazaron de manera obligatoria desde la localidad de Atascaderos, en el municipio de Guadalupe y Calvo, hacia diversas zonas del estado, derivado de la presencia y actividad del crimen organizado que ha mermado la paz y tranquilidad en la que vivían decenas de familias de la comunidad.
A través de redes sociales fueron publicados videos en los que exigen la presencia de las fuerzas de seguridad de los tres niveles de gobierno para que no permitan que el crimen organizado “sea más fuerte que el Estado, que no permitan que niños y niñas crezcan y vivan escuchando balas en lugar de risas”, cita el video.
La cifra de desplazados de manera forzosa representa casi el diez por ciento de la población de Atascaderos, según el último Censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) en 2020, que daba cuenta de 537 mujeres y 502 hombres que habitan la localidad.
Aunque no se tiene el número concreto, se sabe que alrededor de 150 personas pertenecientes a 80 familias han tenido que migrar de manera forzosa hacia los principales centros de población del estado, es decir, Chihuahua, Juárez y Cuauhtémoc, a donde acuden con familiares, aunque la mayoría de las veces no cuentan con lugares donde refugiarse.
Norma Ledezma Ortega, de la Comisión Estatal de Atención a Víctimas del Estado (CEAVE), informó que desde la noche de este martes se atendió en Hidalgo del Parral a un grupo de personas desplazadas y este día a otro grupo en la capital, aunque el número es incierto dada la movilidad en aras de la seguridad.
“De las de anoche se les llevó cena, pero no se tomó el número completo. Y ya ahorita estamos preparando, como mesa, la intervención. Pero ya es más formal como Mesa de Desplazamiento. Ahorita estamos atendiendo a las que se pasaron de Parral para acá”, dijo la funcionaria.
Por su parte, el secretario general de Gobierno, Santiago de la Peña Grajeda, confirmó los datos y dijo que estarán trabajando para brindar seguridad y que esperará a que la Fiscalía General del Estado (FGE) detalle la información surgida a raíz de las indagatorias.
Isela González Díaz, de la agrupación Alianza Sierra Madre, dijo no estar interviniendo en la zona por tener otra área de trabajo, pero señaló que saben que desde diciembre ha habido desplazamientos forzados de manera masiva, sin confirmar las causas de este fenómeno.
“Es una crisis humanitaria que vive el estado de Chihuahua porque son años de comunidades desplazándose y no tienen para cuándo regresar a sus territorios”, dijo la activista.
Atascaderos vive días de miedo y terror: habitante
Una de las habitantes de Atascaderos expresó su dolor por la herida abierta que representa la situación en la comunidad, haciendo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la gobernadora Maru Campos para escuchar sus voces y actuar en consecuencia.
“Atascaderos vive días de miedo y terror: las escuelas están vacías, los negocios cerrados, las familias encerradas en sus casas, la economía se desploma y el pueblo se desmorona. La gente vive con temor de saber si serán los siguientes y no es justo”, dijo la chihuahuense.
Aseguró que Atascaderos es una población de gente tranquila que quiere vivir de manera pacífica y ahora ve con dolor cómo está perdiendo lo logrado por años. “Atascaderos no puede ser una estadística más, no podemos ni queremos acostumbrarnos al silencio”, dijo.
“No queremos discursos, queremos protección real, queremos presencia, queremos acciones y recuperar la paz”, exigió.
Atascaderos, a ocho horas de la capital
La comunidad de Atascaderos, en Guadalupe y Calvo, se encuentra a un mínimo de ocho horas por tierra de la capital del estado, ubicada en la zona limítrofe con Durango y Sinaloa, en el conocido Triángulo Dorado.
Rodeada por una abrupta orografía, es una de las comunidades más aisladas del estado. Se encuentra a 2 mil 340 metros de altitud y es el último punto asfaltado de la Carretera Federal 24, que continúa hacia el sur como un camino de terracería, comunicando a poblaciones de Durango y Sinaloa, como La Tuna.
